“No hieras a la mujer ni con el pétalo de una rosa”
AMOR ES PRONUNCIARTE
Petalación de música serena,
el trino trasparente de un jilguero,
el mágico susurro de un “te quiero”
la ola estremeciéndose en la arena.
Qué delicia el amor cuando nos llena
la vida con su rítmico aguacero,
saciando nuestra sed con el sincero
trago de la pasión contra la pena.
Si yo fuera la lluvia por tu prado
y tú la aurora fiel para mi noche
como alondra de luz en mi tejado,
qué profunda emoción, qué noble broche
para encontrar las notas del teclado
que le cante al amor tanto derroche.
TAN SOLO EL DESAMOR ES DESTRUCTIVO
Necesito tu piel junto a la mía,
beber en el cristal de tu corriente,
respirar en la brisa de tu frente
la plenitud de dos en compañía.
En el altar de tu cosmogonía
voy a sembrar la flor de mi presente
y esperar que tu luz resplandeciente
inunde nuestra casa de alegría.
Firmaré en tu regazo la promesa
de amarte con unción de claridades
y dejar en tu vida el alma presa
de todos tus encantos, las verdades
que parten nuestro pan sobre la mesa
en un rito de firmes realidades.
EL AMOR ES PRESENTE
Ya no habrá ni futuro ni pasado,
todo será presente aquí y ahora,
plenitud de emoción cautivadora,
la eclosión de un espacio eternizado.
Y si la luz se rompe a nuestro lado
y nos quiebra los pulsos a deshora,
siempre nos quedará la nueva aurora
junto a nuestro albedrío apasionado.
Guardaremos el cofre de la entrega
por si la paz destella en nuestra frente
más allá de esta orilla, de esta brega
que lleve en nuestro pecho la simiente,
porque la dicha del amor no llega
allí donde quisiera estar presente.
