Lema: “Cobardes Barbazules”
(Recordatorio y homenaje por todas las mujeres
víctimas de la violencia de género)
I.- LITURGIA DEL AMOR PERSEVERANTE
Atrás quedó el invierno taciturno
como viejo guerrero derrotado
y una dama radiante y soñadora
viene a lucir su nuevo vestuario:
arco iris de ensueño entre la lluvia
y en su jardín de amor pétalos blancos.
Ella trae la luz sobre su frente
y en sus ojos abril jazmineando
en la brisa que estrena aromas nuevos
y espigas como besos en sus labios,
que serán panes blancos del mañana
en la mesa de todos consumado .
Antes será precisa la esperanza
y arracimar la luz en nuestras manos.
“Aunque los amantes ya no existan, perdurará
el amor”
Emily Dickinson
Sortilegio de amor
Te vi por tus jardines igual que una camelia
moviendo grácilmente el sauce de tu pelo
cuando la primavera solamente era brisa,
y el sol era un patriarca hecho silencio.
¿Por qué escala de luz llegar hasta tus labios,
por qué escala de paz hasta tus besos,
por qué tapial de amor abrir tus celosías
estrenando el amor como géiser secreto.
La verde primavera pintaba tus mejillas
de rojos almandinos, de un azul terciopelo
que acercaba mis pasos hasta tus hontanares,
la bendita evidencia de dos pulsos latiendo
lo mismo que un poema con idéntica rima
o emociones cercanas en aquel universo.
Y una trama y urdimbre de ataduras suavísimas
nos dejó para siempre en su red prisioneros.
Tu mirada en el agua reflejada
En el agua del parque yo he visto
otra vez refejada tu cara:
tus pupilas de azules destellos,
tu sonrisa de flor perfumada
y tus labios de fúlgidos pétalos
rielando en el cauce del agua.
Yo no sé si el amor me seduce
con su filtro de indómita llama,
si me inunda con suave cauterio
o entre sus ataduras me salva,
pero tu soledad me cautiva
y me rompe el poder de tus lágrimas.
Yo te amo, mujer, yo te amo,
porque tengo mi nueva esperanza
tatuada en mi piel anhelante
y grabada en paisajes del alma,
que el amor, siendo cierto, bien sabe
si se sufre,
se alegra
o se ama.
Aquella primera cita.
Hoy te he visto llegar por la alameda
como verso de lluvia trasparente,
el sol acarició tu tersa frente
grabando tu perfil en la vereda.
Tu falda era fulgor en la arboleda
que la brisa mecía incontinente,
vuelo de mariposa opalescente
en zig-zag de emoción y suave seda.
Seguía yo tu estela, tu figura,
el resplandor aquel de tu ternura
con la tensa emoción de aquel momento,
y al llegar a mi lado tu alegría,
colmó mi corazón, porque latía
anhelando el perfume de tu aliento.
La pasión amorosa
Eres gozo radiante cada día
para mis ojos de tu faz colmados,
pilar de mi pasión, los anhelados
sueños del corazón que en ti latía
y seguirá latiendo en la porfía
del hombre que plantó sobre tus prados
los esquejes de amor mejor logrados
que entre tus labios la pasión tejía.
Se derrama mi voz en tus alcores
para cantarte junto a tu ventana
el vivo repertorio de tus flores,
y en la paz auroral de la mañana
son tus ojos destellos, resplandores
del amor que en tu boca se derrama.
“Anoche he soñado contigo, María:
flotaba en la sombra tu trenza dorada;
lloraban mis ojos… El tiempo traía
un fresco perfume de tierra mojada”
Pedro Iglesias
Amor es aguacero que penetra
en el alma como una sinfonía
latiendo nuestros pulsos al unísono
y al ritmo que la sangre nos impone.
Amor es fuego,
mar,
viento
refugio,
la vida compartida, fruta de verano,
flor de loto que ensaya sus primicias
para grabar en el jardín del pecho
el hondo regocijo de los siglos.
La liturgia de amor no tiene aristas,
porque el cauterio de su herida es llama
que arde sin quemar, bíblica zarza
perfumada de áloe y almizcle
para oficiar su música el sochantre
en pergaminos de aquel palimpsesto
donde pinta la luz sus arco iris
Si el tiempo nos deslumbra en armonía
del poema que crece en nuestra frente,
enciende tú la lámpara votiva
que jamás se consume. Ponle alas
al vuelo de pasión estremecida,
por si vienen los buitres insolentes
pretendiendo llevarnos al abismo
donde habitan las míticas gorgonas.
“Ya se está el baile arreglando,
y el gaitero ¿dónde está?”
(Dolora) R. de Campoamor
II.- LITURGIA DEL DESAMOR
Tus ojos tristes, sombríos
fueron corales del alba,
abiertos como luceros
en el vergel de tu cara.
Pero tus ojos marítimos
están bañados en lágrimas,
porque unas manos tan crueles
han segado tu esperanza,
y el dolor entre tus labios
te sabe a mirra y escarcha
cuando marchas por la calle
como el ave solitaria.
Ven hasta mi balcón frágil paloma
y pósate en mis manos solidarias,
que tengo el corazón igual que un surco
para aliviar la cruz que te quebranta.
Ojos de ilusiones mustias,
brillad a la madrugada.
Huye de tu penar,
deja que el viento
te cante una romanza
para endulzar de ahora en adelante
tu vida desolada.
Ojos de tus días rotos,
recuperad la música del alma.
“No hieras a la mujer ni con el pétalo de una rosa”
Proverbio persa.
LÁGRIMAS PARA UN DÍA CUALQUIERA
(Mariscales de tinieblas)
Venus muestra hopalanda luctuosa
y hay un dolor petrificado y frío
en las duras imágenes que llegan
como la pesadilla de un delirio.
Noche negra de presagios
entre rumores del agua,
la luna está sollozando
desde su rostro de plata.
Clama la luz, el viento es un lamento
que propaga en sus notas fríos dardos,
estadísticas negras y malditas
de la violencia en código de llanto.
Miles de negras corolas
han roto la madrugada
y claveles de tragedia
beben torrentes de lágrimas.
¿Dónde quedó el prodigio de las noches
con preludio de grillos y de estrellas,
el perfume silente del romero
y el corazón gozando de la fiesta?
Voz de piedra, lobo el gesto,
pedernal de negra cama
entre palomas sangrientas
en su vuelo alicortadas.
Por qué el rabión nos lleva, incontinente,
hacia las cataratas de las sombras
y la premonición de barbazules
nos deja con el alma siempre rota.
Honda pena entre la bruma
como jamelgo cabalga,
la ira lleva en su alforja
una cruz multiplicada.
Quién pudiera encontrar algún poema
con espadas de nieve, ya sin ira,
encerrar vuestras manos entre muros
para el cántico nuevo de la espiga.
Si envilecéis vuestros ojos
y sois como loba en celo,
dejadme al menos palabras
de vuestro arrepentimiento.
En vuestros corazones de granito
crecieron las ortigas del desprecio
y un cierzo de crueldad y alevosía
estremeció la voz de los silencios.
Enmudecieron campanas,
el llanto quebró su aliento
y nacieron rosas negras
en los crespones del viento
En las duras aristas de la sombra
la luz estrena rosetón de pena
y el trino de un jilguero enamorado
ya no entrega su trino a las adelfas.
Y si la vida es un cántico
hoy se viste de amargura
y entre tus labios morados
están creciendo mil dunas.
Adiós al viejo machismo.
En esta sociedad en que vivimos
eres timón de vivas sensaciones,
porque sabes tomar las decisiones
en el trabajo que nos repartimos.
Sería un honor saber que compartimos
igualdad de derechos e ilusiones
uniendo nuestras voces y emociones
en el común latido que sentimos.
No hay en el mundo amor más verdadero,
más puro, más intenso, más sincero
que el de una madre siente por su hijo,
y toda su ternura se derrama
como una bendición, como una llama
que nos da su alimento, su cobijo.
