“Caminante no hay camino,
se hace camino al andar”
A. Machado
I.- EL TIEMPO NOS REBASA
Somos tiempo, tornándose enemigo,
hijos de su dictado permanente,
y, sin duda, nos lleva sobre el puente
con mucho desamor y desabrigo.
Deseamos hacerlo nuestro amigo,
pero muestra su porte intransigente,
porque lleva grabada en nuestra frente
el latido final que va contigo.
Mantengamos la mente bien despierta,
el corazón rendido a su estatura
y el alma generosa siempre abierta,
que al final de esta humana singladura,
si la verdad se muestra siempre alerta,
alcanzará la luz toda su altura.
II.-ANDAR ESTE CAMINO
Al marchar nos abrimos un camino
con paso silencioso sobre el puente
de esta arcilla mortal e inconsistente
que sostiene el compás de nuestro sino.
Con la fe singular del peregrino
vamos abriendo un surco en la corriente
para esparcir aquí nuestra simiente
con la esperanza de un fraterno vino.
Si vamos con los pasos desnortados
y el corazón carente de emociones,
seremos como lirios deshojados
sin color, sin aroma, sin pasiones,
porque todos los besos entregados
se perderán en vanas ilusiones.
III.- LA FORTUNA CAMBIANTE
La Fortuna es un hada casquivana
que cambia de razón y fundamento,
como veleta que sacude el viento
con la fuerza sin par de su campana.
Nos sumerge en su mítica nirvana
al ritmo de su terco movimiento,
y si encuentra su espacio y su momento
nos deja abandonados, cual fontana
que de pronto nos niega el agua pura
para saciar la sed en el estío
que es la cruz de fatídica amargura.
¿Dónde encontrar después el manso río
que nos dé su caudal y su frescura,
como gota entrañable del rocío?
IV.- NUESTRAS HUELLAS SON NUESTRA BIOGRAFÍA
Cuando esta vida alcance su frontera,
no existirá riqueza prepotente
ni títulos de lujo floreciente,
sino tan sólo nuestra sementera,
que dará la cosecha verdadera
con la lluvia de amor tan fehaciente
sobre la tierra noble, diligente
y la luz del abrazo por bandera.
¿Cómo será la música bendita
en la cima total de aquella gloria
si nunca se destruye ni marchita?
¿Cómo podrá grabarse en la memoria,
si en la más dulce cúspide palpita
desde el centro vital de nuestra historia?
V.- NOS IGUALARÁ LA MUERTE
La muerte es un instante sin regreso
hacia un hondo misterio del futuro
cuando el tiempo nos planta un alto muro
en la estación final de un tren expreso.
El tránsito es muy breve, leve el peso,
mas nunca la esperanza es algo impuro,
aunque tenga su lado claroscuro
y a todos nos iguale en su proceso.
¿Será acaso la muerte dolorosa
al final de esta etapa itinerante?
Es la vida más cruel, más rencorosa,
cuando clava su flecha más punzante
y nos deja la herida misteriosa
con su cerco maléfico y sangrante.
VI.- LO IMPORTANTE
Lo importante es llegar al mar un día
con la voz entonando las canciones
que aprendimos por tantas estaciones
revestidos de azul filantropía.
Lo importante es vivir en la porfía
de conseguir las vivas emociones
del corazón que alcanza las razones
de plenitud, amor y poesía.
En el tiempo de tantas orfandades,
los hombres desde siempre perseguimos
el oro del becerro: veleidades.
Todo cuanto gozamos y vivimos
puede ser un erial de soledades,
si no hacemos el bien ni compartimos.
“Si vis amari, ama”
Proverbio latino.
y 7.- UN EXAMEN DE AMOR ESTÁ A LA ESPERA
Si nuestras huellas son la biografía
marcada sobre fondo de intrahistoria,
después de nuestra leve trayectoria
el tiempo juzgará nuestra valía.
Si no siembras amor en tu porfía
y todo es presunción y vanagloria,
qué quieres conseguir, con qué victoria
pretendes adornar falsa alegría.
Aquello que soñabas verdadero,
será tan sólo un oropel mundano,
sin alma ni bondad, perecedero,
pues la esencia más pura de lo humano
es el amor solícito y sincero:
la salvación acaso del hermano.
