Luis García Pérez es un poeta que lleva entre sus labios un cuchillo afilado para cortar el odio y la mentira, mientras rebusca en su canchal más puro, un cestón de flamantes amapolas.
Busca un mar rebosante de gaviotas, donde un barco de versos y de lilas llegue al puerto total de la esperanza. Quiere atrapar la aurora entre sus dedos, y encerrar en su boca el universo de una triste y azul pajarería que le brota en mitad de su andadura. Sólo busca un camino ensortijado por bandadas de humildes oropéndolas que pregonen la paz entre sus trinos.
Luis es un poeta que ha conseguido innumerables premios literarios. Su obra ha sido valorada y seleccionada por los jurados más prestigiosos, en los certámenes de mayor categoría de España.
Con este hermoso libro que tienes entre tus manos acaba de lograr el accésit del premio Ángaro de Sevilla, certamen que cuenta entre sus ganadores con los poetas de mayor categoría a nivel nacional. Y es que Luis no les pone ataduras a los vuelos de sus libres y augustas golondrinas. Lleva todo el paisaje entre sus manos, como una hostia de color abierta hacia todos los aires campesinos, otoñales perfiles de esperanza. Lleva todo el paisaje entre las manos y la luz enclaustrada entre los ojos, palpitándole el cántico en la boca y apagando el silencio en su plegaria.
Inundemos los ojos de ternura y gocemos la nieve de sus versos.
CRÍTICA de SANTIAGO ROMERO DE ÁVILA
