VI CERTAMEN NACIONAL DE POESÍA “JORGE MANRIQUE”
(Exégesis incompleta)
Seudónimo: “Doña Mencía”
“Aquestos y mis enojos
tienen esta condición:
que suben del corazón
las lágrimas a los ojos”
Jorge Manrique.
I.-LAS INTRIGAS DE UN SIGLO TURBULENTO.
Resquebraja la vida en sus pilares
con sus guerras internas en el ruedo
de castellana tierra, con intrigas
que avasallan la paz entre los pueblos.
Vive tu corazón en la distancia
que va desde la espada al sentimiento,
aunque el amor cortés lidia en tus ojos
como busca tu estrella los senderos
donde aplacar la faz de la codicia
y conciliar tu noble pensamiento
con aquel maremagno de contiendas
en medio de un decrépito silencio.
Pero tú no persigues altos dones,
que la codicia tiene duros yerros
para ostentar pináculos de gloria
y amasar la fortuna a cualquier precio.
Tu dulce mal de amor era una sombra
enquistada en el fondo de tu pecho,
mientras Castilla languidece y llora
los males inherentes de aquel tiempo.
¡Qué brioso corcel alza tu nombre
en la villa que alumbra tus desvelos
para elevar tu honor hasta la cumbre
con tu cimera siempre a cielo abierto!
¿Cómo abriste la senda de tu lanza
enarbolando la palabra al viento
y cómo agigantaste tu semblanza
en los surcos indómitos del tiempo?
Era tu corazón una balada
y tu espaldar cristiano desaliento,
cuando la vida se tornaba esquiva
y la Orden de Santiago era trasiego
de ambiciones de aquella infiel nobleza;
de castillo en castillo, siempre el eco
de batallas, palacios con sus leyes
de luchas interiores y denuestos
que dejaban la tierra castellana
sembrada de pobreza y desconsuelo.
Melancólica vida fue tu vida,
a pesar de tu estirpe y abolengo,
que el linaje no da siempre la dicha
y el camino se torna desaliento
al perder a la madre tan temprano
y la dura batalla allá en Olmedo.
Fue servidumbre tu apellido ilustre,
mas tu palabra remontó su vuelo,
y a pesar de tu muerte prematura
tus coplas inmortales son venero
de lírica verdad que nos invitan
a meditar contigo, sol adentro.
II.-CLAVES DEL PENSAMIENTO MANRIQUEÑO
(Glosa poética a sus Coplas inmortales)
“ (…)
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando.”
Jorge Manrique.
1
EL TIEMPO QUE NOS LLEVA EN SU CORRIENTE
es breve como el brillo de una rosa,
como vuelo gentil de mariposa
hacia otra plenitud más trascendente.
Nos sumerge en su rápida corriente
e ignoramos la estela caprichosa
que pondrá en nuestra vida cualquier cosa
en su justa medida trasparente.
Mantengamos el alma bien despierta,
como dama feliz y siempre alerta
a toda circunstancia del camino,
llevando en el umbral de la conciencia
escrita la verdad de la existencia
por la ruta constante del Destino.
“Las mañas e ligereza
e la fuerza corporal
de juventud,
todo se torna graveza
cuando llega el arrabal
de senectud”
Jorge Manrique.
2
LA ADOLESCENCIA ES RÍO EN ALBORADA,
raudo vuelo de alegre recorrido
que nos deja en la frente su latido
y todo el desconsuelo en la mirada,
cuando llega el invierno con la helada
y su aguijón doliente decidido
a marchitar la fronda que ha lucido
en nuestra juventud enamorada.
Y todo el esplendor y fortaleza
que brillara en la cúspide gozosa
alumbrando aquel don de la belleza,
se torna desencanto, fría prosa
en el centro de toda la certeza.
con su espina fatal y dolorosa.
Las dádivas desmedidas,
los edificios reales
llenos de oro (…)
Jorge Manrique.
3
DISFRUTAR DE LA VIDA ES DELICIOSO
y justo en la medida que conviene,
porque es algo supremo que sostiene
la humana arboladura, el primoroso
don de vivir alegre y venturoso
por la senda certera que nos llene
la alegría vital que nos mantiene
la esperanza de un tiempo más dichoso.
Aquello que gozamos en la vida
debe ser compartido honestamente
como aurora de clara amanecida,
que al final nuestro paso por el puente
será preludio fiel de la salida
hacia otra realidad resplandeciente.
“Cómo después de acordado
da dolor…”
J. M
4
SI PONEMOS EMPEÑO SOLAMENTE
en el brillo de toda la riqueza
y hacemos de esta vida la proeza
del oro y su becerro impenitente;
si marcamos el rumbo preferente
en nuestra juventud y su belleza,
y el signo material es la certeza
de nuestra realidad grandilocuente,
veremos que al final de la jornada
nuestra cuenta de amor está vacía
y la mente sombría y desolada,
porque todo se torna luz baldía
cuando llega la muerte agazapada.
con el sello maldito de la umbría.
“Ved de cuán poco valor
son las cosas tras que andamos
y corremos”
J. M.
5
LAS RIQUEZAS, LAS JOYAS, LA OPULENCIA…
todo lo que será perecedero,
no tendrá corazón ni el asidero
donde abrevar el don de la inocencia.
El resplandor de toda la opulencia,
el brillo prominente del dinero
serán un insolente compañero
que podrá abandonarte en la indigencia.
Todo será cual música lejana,
la fría y vanidosa tramontana
que nos deja un vacío sin consuelo,
si hacemos de los bienes temporales
las únicas razones primordiales
en la arcilla banal de nuestro suelo.
“Amigo de sus amigos,
¡qué señor para criados
e parientes(…)”
J. M.
6
NUESTROS PASOS SON NUESTRA BIOGRAFÍA
Después de nuestra vida y su frontera
no existirá nobleza prepotente
ni títulos de lujo floreciente,
sino tan sólo nuestra sementera.
Y será la cosecha placentera
con la lluvia de amor más fehaciente
que fecunda la tierra y la simiente
con la luz del abrazo por bandera.
Así será la música infinita,
la cima sideral de nuestra gloria
que nunca se destruye ni marchita,
porque queda grabada en la memoria
y en la más noble cúspide palpita
desde el centro vital de nuestra historia.
