EL ÚLTIMO VIAJERO DE LA NOCHE, de Raimundo Escribano, Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil- Albert, Colección de Narrativa, Excma Diputación de Alicante, 2.007
Diez relatos componen esta nueva entrega del vate de Criptana afincado en Alicante desde hace más de treinta años. No es la primera incursión del poeta manchego en el género narrativo, pues aparte de sus ensayos sobre el Grupo Guadiana y la revista Manxa, hace cinco años publicó el libro de relatos En algún lugar del corazón y otros cuentos. Cuando en 2.002 hacíamos la recensión de este trabajo, decíamos que había en ellos una buena parte autobiográfica o al menos de experiencias vividas que de un modo u otro estaban relacionadas con el entorno vital del autor.
Ahora en El último viajero de la noche hay mucha más trama y una elaboración más consciente . con su planteamiento, nudo y desenlace, sin detenerse apenas en amplias descripciones, pero captando maravillosamente el ambiente y el entorno social en el que se desarrolla la acción. Los dos primeros relatos,- “Aquella ola al amanecer” y “El cine en casa”- presentan un tono más personal e intimista-especialmente el primero- con el autor expresando sentimientos o sensaciones externas. En el primer caso, es la soledad y el dolor por la pérdida de su amada Sol-nombre bastante connotativo- cuya imagen se le queda grabada en el alma para siempre con el mar impasible como testigo y trágico protagonista. Se trata de una postal lírica teñida de tristeza que muy bien podría ser un poema elegíaco: “Se alzaba el sol por el extremo de la playa y cada vez que regresaba del agua con un cansancio de olas en el rostro, su silueta se perfilaba sobre la luz, apenas amanecida, que formaba en torno tuyo un halo cegador. Era como si toda la luz naciera de ti…” La visión del mar se impregna de atormentado recuerdo ante la ola que le arrebata su amor, su luz para siempre, dejándole una herida irrestañable.
“El cine en casa” es una historieta concebida en clave de humor y narrada en primera persona desde la sala de un hospital donde se halla ingresado el propio narrador. Desde esta perspectiva se nos narran los avatares del cine y su evolución hasta instalarse en la propia casa con la consiguiente emoción de la gordita Lola que tendrá un final trágico-cómico.
No es cuestión de contar aquí el argumento de estos diez temas, que por otra parte quitarían protagonismo al lector, pero en la mayoría de los casos se da un complejo proceso, breve pero intenso, como exige un buen cuento. Es el caso del relato que da nombre al libro, “El último viajero de la noche”, con todo un microcosmos reflejado en una historia de amor oscuro. Fernando, un famoso escritor muere y es precisamente cuando se descubre la trama amorosa, gracias a una carta que la amante deja en el libro de condolencias del tanatorio. El narrador, además de amante de la esposa del escritor ejerce como notario de todo el proceso.
En “Parábola del triunfador”, se nos narra la vida de Sergio, un ejecutivo de una multinacional farmacéutica y triunfador en los negocios, pero cuya vida de pareja con Victoria se encamina hacia un rotundo fracaso, muy bien narrado de acuerdo con la psicología de los personajes. “El regreso del dios” es para mí el mejor relato del libro, por los ambientes que describe con maestría y por el enredo amoroso tejido magistralmente por el autor y en el que se aprecia el conocimiento de lo que se cuece en
los Conservatorios . No hay que olvidar que él es especialista en la modalidad de violín. La protagonista hace desaparecer al genio-su esposo- de un modo misterioso hasta que las historias de amor oscuro terminan por aclarar el nudo argumental de forma muy acertada por esa dosis gradual de sorpresa.
“El ocupa es también un original relato de cambio de personalidad de un sujeto de mediana edad que paulatinamente se va convirtiendo en ese hombre de la calle que le resulta repelente e insignificante, hasta el extremo de adueñarse de su identidad en un auténtica y obsesiva neurastenia.
“Dulce pájaro de soledad” es un relato lleno de ternura. Su protagonista, doña Matilde, es el prototipo de abandono y soledad de las personas mayores que tantas veces se mueven en un ambiente de marginación y olvido en plena decadencia en todos los órdenes de su vida. Los dos últimos relatos, “El hombre que nunca tuvo prisa” y “La estrella malva” son también dos bellas pinceladas en las que predomina la efusión sentimental y el imposible regreso a la infancia y las raíces..
En definitiva, Raimundo Escribano ha escrito un extraordinario libro de relatos, con una prosa ágil, fluida y bien cuidada, sin ninguna concesión para la galería. Todos los temas tratados están llenos de aconteceres y humanas resonancias orientadas hacia la liberación interior del ser humano por circunstancias y caminos muy diferentes
Luis García Pérez
