Niño que vas por la calle
arrastrando tu desdicha,
ven esta noche a mi casa
porque esta la noche fría
en medio del desamparo
que te acompaña en la vida.

Ven a mi lado esta noche
porque guardo una caricia
para tus ojos tan tristes,
para tu piel resentida
que va suplicando al mundo
un puñado de alegría,
un corazón generoso
que ilumine tu sonrisa.

Ven esta noche a mi mesa
siéntate en mi compañía,
comparte mesa y mantel
y una estrella pequeñita,
que es grande tu soledad
y está tu noche vacía
del amor que vas buscando,
del amor que ahora mendigas.

Ven esta noche a mi casa,
que está la noche muy fría.

Luis García Pérez